La ciudad monumental

Si usted quiere visitar Nápoles lo primero que debería hacer es ver el centro de la ciudad.

En esta zona se encuentran los monumentos y los edificios más representativos de la larga historia de Nápoles que no puede faltar.

La gira empieza por el monumento más simbólico de la ciudad, el Castillo Angevino llamado: “Maschio Angioino”, este maravilloso castillo fue fundado por la dinastía francesa al final del siglo XIII. No muy lejos se encuentra el teatro real de San Carlo construido por Carlos III de Borbón, un rey todavía muy querido en Nápoles.

Al lado del teatro está Piazza Plebiscito, la plaza más grande y hermosa de la ciudad. En ella podrá observar el Palazzo Reale y la iglesia de San Francesco di Paola con su escenográfico columnado. Cerca de la plaza hay el famoso bar Café Gambrinus, elegantemente decorado en estilo Liberty frecuentado por la elite cultural italiana y europea.

Ahí puede gustar un típico café napolitano, fuerte, corto y cremoso, los napolitanos lo adoran y lo toman a todas horas.

Con un rico gusto de café en la boca usted caminará por la calle Toledo donde hay muchas tiendas y se visitará la Gallería Umberto, una elegante estructura construida al final del siglo XIX con un acabado y tamaño para quitar el aliento.

Duración del recorrido: 2,5 hours
Equipo: calzado cómodo y ropa informal, gorra y botella de agua para los días soleados, paraguas y/o campera impermeable para los días lluviosos.